Historia:

Gracias a su privilegiado enclave en el valle del río Tajuña, los parajes de Perales fueron muy prontamente habitados, como lo demuestran los yacimientos encontrados que datan del paleolítico, neolítico, la edad del bronce, edad del hierro, de tribus celtas, íberos, romanos y visigodos. Durante la Edad Media se convierte en una estratégica plaza defensiva y ya en 1574 Perales se convierte en Villa y queda exenta de la jurisdicción del Arzobispo de Toledo.





Patrimonio:

El monumento más emblemático del municipio es la Fuente de la Mariblanca (SXVIII): de estilo barroco fue construida durante el reinado de Carlos IV. Caminando por el casco urbano encontramos algunos restos arquitectónicos de un torreón medieval, antigua fortaleza del Arzobispo de Toledo del siglo XII. Se trataba de una construcción rectangular dotada de torres en las esquinas de la misma. Muy cerca de allí se encuentra la Iglesia de Santa Maria del Castillo, construcción barroca del siglo XVII que conserva en su interior un crucifijo de madera con incrustaciones de nácar y dos relicarios de plata del siglo XVII. Finalmente y como representación de arquitectura civil podemos visitar el Molino del Congosto (antigua central eléctrica).
Desde este punto podemos ascender hacia el Risco de las cuevas, formado por conjuntos de cuevas excavadas sobre sustrato calizo y divididas en dos grandes grupos sobre la margen derecha del río Perales. Se trata de un total de 47 cuevas artificiales, de las que por lo menos veinte se encuentra bien conservada. Su origen se ha atribuido, según diferentes investigadores, a distintas épocas (Neolítico, Edad del Hierro e, incluso, en época romana), aunque actualmente parece ganar enteros la hipótesis de que se trate de cuevas construidas durante la Edad Media y relacionadas con monjes eremitas. No podemos dejar de pasear por la Vía Verde del Tajuña, realizada sobre el trazado del antiguo tren de Arganda, y que recorre 32 kilómetros junto a la vega del río que unen Morata y Ambite.

            




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