Historia:

De orígenes paleolíticos, como muestran los restos arqueológicos encontrados fue poblada posteriormente por romanos, y visigodos, de esta época se han encontrado dos pequeñas necrópolis. La presencia humana se acentúa en la época musulmana, es en este momento histórico cuando aparece la aldea de Albuher, pequeño núcleo de población situado en el mismo lugar que ahora se alza Villamanrique. Fue conquistado por el rey de Castilla Alfonso VI. Villamanrique fue territorio de la Orden de Santiago hasta que en tiempos de Felipe II, fue vendida como villa de señorío. Con el Rey Carlos II, se convirtió en un condado que se dividió en dos en el s. SVIII. Esta situación se mantuvo hasta la desaparición del régimen señorial a principios del s. XIX.

Patrimonio:

Los restos de un castillo Almorávide indican que llegamos a Villamanrique, actualmente sólo queda un paredón de lo que antaño fue una torre de vigilancia, defensa y comunicación con otros pueblos musulmanes. Posterior es el Palacio de Buenamesón (s. XVII), edificación con puerta rectangular, orejeras planas y escudos a los lados que perteneció a la Orden de Santiago. Próximo a él se encuentra el Quejigo de Buenamesón, árbol catalogado como Singular por la Comunidad de Madrid.
En Villamanrique se encuentran las salinas de Carcaballana, monasterio abandonado tras la desamortización de Mendizábal que cuenta con un manantial del que se extraía sulfato de sosa. El Azud de Valdajos, construido en 1530 por Calos I, es uno de los más antiguos de la región y puede observarse en este municipio madrileño.










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