Nuestros pueblos

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La Asociación está conformada por las dos comarcas más orientales de la Comunidad de Madrid, la Comarca de Las vegas, y la denominada Alcarria de Alcalá. Ambas comarcas representan un territorio de marcado carácter rural donde las tradiciones, la riqueza de su patrimonio natural, y cultural, el valor de su gastronomía junto con el calor de sus gentes, convergen en un legado único y peculiar dentro de la región madrileña. Estas dos áreas reúnen hasta 30 municipios que confluyen en una zona de poco más 1.360 km2 y alrededor de 99.500 habitantes.

La Comarca de las Vegas Situada al Sureste de la Comunidad de Madrid, a tan solo unos kilómetros de la capital, reúne una  serie de poblaciones de marcado signo rural entre las que se encuentran los municipios de Ambite, Belmonte de Tajo, Brea de Tajo, Carabaña, Chinchón, Ciempozuelos, Colmenar de Oreja, Estremera, Fuentidueña de Tajo, Morata de Tajuña, Orusco de Tajuña, Perales de Tajuña, San Martín de la Vega, Tielmes, TItulcia, Valdaracete, Valdelaguna, Valdilecha, Villaconejos, Villamanrique de Tajo, Villar del Olmo, y Villarejo de Salvanés. Veintidós municipios contenidos en un pequeño territorio de grandes contrastes vertebrado por tres emblemáticos ríos, el Tajo, el Jarama y el Tajuña, que a lo largo de los años han ido dibujando y perfilando singulares parajes, configurando la idiosincrasia y personalidad de estas tierras. Una comarca en permanente contacto con la naturaleza, y fuertemente ligada a las prácticas agrarias, que desde antiguo han marcado la vida de sus gentes, dejando así mismo su impronta en un bello paisaje de cultivos entre humedales y ricas vegas. Son muchos los lugares que atesoran un gran atractivo en esta comarca eminentemente rural. Desde Chinchón a Colmenar de Oreja, desde Villamanrique a Morata de Tajuña, o desde Titulcia hasta Ambite, toda la riqueza Patrimonial, histórico-artística, cultural, ecológica, gastronómica, se nos ofrece en un amplio abanico de posibilidades.

La Alcarria de Alcalá, situada al norte de la Comarca de las Vegas, agrupa por su parte, los municipios de Anchuelo, Campo Real, Corpa, Olmeda de las Fuentes, Pezuela de las Torres, Pozuelo del Rey, Santorcaz, Los Santos de la Humosa y Valverde de Alcalá. Una comarca al sur del rio Henares que se funde con las alcarrias de Chinchón y Guadalajara, atravesada por el río Tajuña en su centro geográfico y limitada en su parte meridional por el río Tajo y su vega, una comarca en la que se esconden parajes de enorme valor medioambiental, poblaciones con un sorprendente patrimonio histórico, cultural y etnográfico que ofrece a sus visitantes una tierra de bellos paisajes encarnados por un relieve montaraz de hondos vallejos, páramos calizos y hierbas de fuertes aromas. Una zona donde se materializa un entorno único que aunque cercano a la gran ciudad, mantiene no obstante la magia de las tradiciones, y el apego a la tierra. La excelencia de sus productos, entre los que destacan, el queso de oveja, la aceitunas de Campo Real o el pan de elaboración artesanal, entre otros, sus rutas ideales para senderismo y bicicleta,   la convierten también en un reclamo perfecto para todo aquellos que deseen aventurase en una experiencia única  y enriquecedora.

Estas dos comarcas madrileñas nos permiten transitar por diversas rutas naturales, además de adentrarnos en sabrosísimos recorridos culinarios en busca de los excelentes vinos, aceites y variados productos del campo, en rutas tradicionales por sus pintorescos y pequeños pueblos que han sabido conservar su carácter popular y arraigo a las tradiciones, así como conocer y apreciar su rico legado histórico y artístico. Emprender un viaje a lo largo de estas dos regiones de Madrid conlleva adentrarse en un territorio cercano y al mismo tiempo desconocido, un recorrido sorprendente entre atrayentes poblaciones en donde la historia se filtra desde cualquier rincón y donde el tiempo se detiene entre vegas, campiñas y páramos. Pasear a través de hermosos paisajes, de sus bellos campos entre sendas y caminos, recorrer sus fuentes, sus ríos, conocer sus plazas, sus monumentos y museos, sumergirse en los deliciosos productos que ofrecen estas tierras, es un placer con el que todos los que se acerquen a estas comarcas madrileñas podrán deleitarse.